jueves, 19 de agosto de 2010

Espresso?

De niña me encantaba ir al médico: siendo una persona relativamente sana tenía pocas oportunidades de romper la rutina y ver la calle por las mañanas: me parecía un mundo totalmente distinto, poblado únicamente por las personas más afortunadas a las que se permitía no ir al colegio ni a trabajar: marujas y jubilados; un mundo que a partir de las cinco de la tarde se transformaba, incluso la luz sobre las fachadas era distinta vista desde el patio del colegio o desde la calle. La misma sensación de estar asomándome a un mundo prohibido me asalta ahora cuando deliberadamente llego tarde a yellow walls o me escapo, raramente, al centro a comer. Es bonito, a pesar del enorme riesgo de atropellar turistas chinos en el puente de la Jerwood Library (a pesar de la puta madre entre dientes que no puedo evitar proferir cuando se lanzan, incluso parece que adrede, sobre la rueda delantera de mi bici con cara de pánico): creo que una de las peores cosas de yellow walls es este estar lejos de todo en un edificio en el que ves a no más de diez personas, cada día, y con la obligación de hacer lo mismo, una y otra vez, cada día.

Ayer empecé a empaquetar. Creía que iba a llevarme más tiempo, pero en una hora me había deshecho de todo papeleo acumulado pero innecesario y había recogido todos los recuerdos que me llevo a casa: todo me cabe en la caja de unas botas: un cráneo frenológico comprado en Portobello Market, varios libros comprados en la Cambridge University Press, varios tickets de metro, de conciertos, y varios panfletos de museos varios.

Hoy la camarera del West Cafe se ha adelantado y antes de que me diera tiempo a quitarme los auriculares y pedir, me ha espetado: Do you want a espresso today? Yes, of course, please. Thank you.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Y venga humor inglés

Atención a la preguntita de geografía.
-Which Spanish word for "tomorrow" means it could take months for something to happen?
-Mañana




Click

...eso dicen.
Que un día algo hace click en tu cerebro y de repente todo pasa y vuelves a mirar el mundo como si no fuera tu enemigo.
Tantos días me ha parecido que algo hacía click, los tomates, nadar en aguas revueltas y en aguas cloradas, un atardecer sobre el campo de trigo adyacente a mi edificio secreto, mandar la carta de renuncia al contrato (último dia en yellow walls: 30 de septiembre) y saberme desempleada y con un futuro incierto. Pero siempre al día siguiente levantarse con la sensación de que te han chupado la sangre los bedbugs y todo sigue igual, y siempre volver a leer en el periódico los ciento veintitrés artículos de psicología sobre cómo afrontar las crisis, las depresiones, la infelicidad. Qué consuelo, todos estamos igual. La vida moderna es lo que tiene, que te adelgaza el cortex orbitofrontal y ahí estamos sin querer ver el bright side of life. Que no es que las cosas sean malas, es que no las afrontamos con paz interior. Nuevamente, be like water.
Hace tiempo que no me pinto las uñas de colores: se me estaban descascarillando. Ahora me he cortado el pelo: todo sea poner parches a la insatisfacción y esperar que esos pequeños e insignificantes gestos provoquen el click algun día.
Me estoy acostumbrando a que lo bueno del estado de depresión permanente sean esos diez minutos de acodarse en la barandilla del puente sobre el río Cam y observar cómo los polluelos de cisne se desperezan y ocho gansos marchan en fila india después de una tormenta de verano.

jueves, 15 de julio de 2010

Tomates

Mnemósine, la madre de las musas, viene después de un largo periodo de silencio y depresión durante el que incluso la vía de escape que constituía mi pataleta semanal se me ha hecho cuesta arriba. Me esfuerzo por reencontrarme a mí misma, debo estar agazapada en algún rincón de esta piltrafilla en la que me he convertido con tanta voluntad y tanto empeño. Ay, si hubiera puesto el mismo empeño y la misma voluntad en la ciencia, cuantas cosas habría descubierto...Os lo prometo, me esfuerzo, pero es difícil: tan difícil como pedalear contra el viento o luchar contra las chinches del destino* (de las que hablaré otro día).
Y sin embargo, a veces bailo yo sola en la cocina, mientras parto los tomates para la ensalada, y se me llenan los dedos de semillas, y el su perfume rojo y fresco me inunda, y me transporta (gracias, Mnemósine) más de veinte años atrás, cuando mi yaya preparaba la el bocadillo del almuerzo de los domingos, y toda la familia se reunía a eso de las 11, cada semana en el porche de una de mis tías. Recuerdo la tortilla de patata, los cacahuetes, las almendras, pero sobre todo la ensalada de tomate, atún y cebolla con un vaso de fanta de limón. Y mira que el famoso momento de Proust es uno de los mayores coñazos que hayan podido escribirse, pero que razón tenía al utilizar el recurso del recuerdo atraído por un aroma, aún sin saber que la amígdala, el centro del cerebro emocional, recibe proyecciones olfativas directas y por eso los olores nos sacuden de una manera tan vívida. Aspiro todo lo que puedo el perfume de los tomates, para impregnarme de ese pequeño yo pasado, que solo lloraba cuando no le dejaban ver la televisión, y no siempre, que se metía en la piscina imaginando otros mundos, imaginando que cuando fuera mayor sería una escritora famosa, o una pianista, o una pintora, o una astrónoma, y que los libros de historia, como aquel tan gordo que le regalaron los yayos para su sexto cumpleaños y que tanto le gustaba, algún día hablarían de ella.
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*Si algún día escribo un libro sobre mi experiencia inglesa, como se me ha sugerido, creo que se llamará así. Agradezco a Luis el título.

jueves, 17 de junio de 2010

Un poco de humor ingles

From: itsupport@
To: users@
Date:Thu, 17 Jun 2010 12:35:49 +0100
Subject:Re: Network problem at ....Building

Users please note that network communications, via email or telephone, to The ... Building will be down until Monday morning at the earliest.
The fault, reported earlier this morning, has been diagnosed by UCS Network Support. Sorry to use technical jargon here but the fault report reads as follows. 'A cow has eaten through a section of the network fibre'. We will keep you posted on progress with the repair. We understand that the cow is fine and will, hopefully, not be 'online' again.
Kind Regards

Date:Thu, 17 Jun 2010 13:07:08 +0100
Subject:.....network fault....No more responses please

Thanks to users for their amusing responses and concern for the cow involved in the incident.All is well.. please see attached. No more emails please.
Kind Regards

If I can't get a connection I'll eat the cable

sábado, 5 de junio de 2010

Carmen vuelve a casa

Y venga a marear la perdiz, y venga a tomar decisiones con impulsividad y alevosía y sin tener en cuenta el futuro. Dieciocho meses, ese era el objetivo, 18. Cuando llegué, me engañé a mí misma diciéndome que tras los primeros seis la cosa mejoraría. Luego seguí la regla del año de mi amiga irlandesa que lleva más de 22 rodando por el mundo y, digo yo, sabrá de qué habla. Luego me volví a intentar convencer de que una vez llegado hasta aquí, podía aguantar un poquito más y acabar el supermegaartículo que se está gestando, parece que por una elefanta. Pero hasta aquí hemos llegado. No serán 18, serán 19, pero Carmen, rebozada por la lluvia y frita por las circunstancias, no da más de sí. En los últimos meses se nos ha embozado la fosa séptica, se me ha reventado la rueda de la bici, congelado los frenos repetidamente, me han picado los bedbugs, se nos ha roto el horno y la nevera y encima en la última visita a la peluquería, que ha de ser en Burjassot de toda la vida porque de las peluqueras inglesas no me fío, me han dejado flequillo de vasca.
Carmen lo siente, pero no da más de sí. No arriesgo salud física y mental por ser primera firmante o segunda de un artículo que no va a cambiar el mundo. Lástima que me pierda conocer a nuestra nueva estudiante, que llegará en octubre, una de esas savants eeuuenses que se saltan cursos y empiezan la universidad a los 14. Hasta en eso no soy Cambridge, demasiado cerebro me da cosa. Ya me di cuenta por enésima vez cuando me puse la toga en la cena formal con el Hombre Feliz de que esto no es para mí. Por primera vez en mi vida, entre fight o flight, elijo lo segundo. O mejor, por primera vez en mi vida, entre el corazón y la cabeza, elijo lo primero. Esperemos que el karma me siga acompañando.
Buenas noches, y buena suerte...

sábado, 8 de mayo de 2010

Si supieras...

¡Si tú supieras que ese
gran sollozo que estrechas
en tus brazos, que esa
lágrima que tú secas
besándola,
vienen de ti, son tú,
dolor de ti hecho lágrimas
mías, sollozos míos!
Entonces
ya no preguntarías
al pasado, a los cielos,
a la frente, a las cartas,
qué tengo, por qué sufro.
Y toda silenciosa,
con ese gran silencio
de la luz y el saber,
me besarías más,
y desoladamente.
Con la desolación
del que no tiene al lado
otro ser, un dolor
ajeno; del que está
solo ya con su pena.

Pedro Salinas

martes, 4 de mayo de 2010

Carmen alla Bolognese


Bologna, la rossa. Tanto por el color de sus paredes como por su tradición comunista. Puede dar la sensación de ser roja, pero en realidad es anaranjada, granate, cereza, sanguinolenta, dorada, fucsia...esta falta de uniformidad le proporciona una belleza comparable a la romana.
Pese a personajes como el de la foto, las gentes aún creen que altro mondo è possibile. Lástima que yo casi haya perdido esa esperanza, y me tenga que conformar con un caramelo de vez en cuando, o un helado de fresa y limón en via Castiglione, o de una simple ensalada de tomate y olivas negras y unos spaghetti al pesto.





Carmen alla Fiorentina



Di por finalizada la crisis de los 30 mi última noche con 29: el jueves 29 de abril, a medianoche, sobre el Ponte Vecchio, nos paramos a escuchar a un cantante callejero que improvisaba al paso de los transeúntes, deseándonos a todos las buenas noches. No puedo recordar exactamente cuales fueron sus palabras, pero vinieron a decir buona notte a quelli che ci sono accorti che bisogna iniziare a vivere y luego alguna cazzata sobre las alas de una farfalla.
Empezar a vivir, dejar que la felicidad sea un panino de melanzana e mozzarella al sol, que cierto que estar en Firenze ayuda, pero por favor no lo olvidemos cuando llueva.

domingo, 25 de abril de 2010

Moscas, Peces y Palomas

Pero no todo ha sido volcán.

En este congreso me he enterado de que las palomas, cuando picotean el suelo a la búsqueda de semillas, cierran los ojos.
De que, contradiciendo una idea muy extendida, unos exhaustivos experimentos llevados a cabo en Pisa mostraron que palomas anósmicas (con los nervios olfativos seccionados) se perdían mucho más que palomas a las que se les eliminaba la magnetorrecepción.

De que las carpas y los titís se comportan de manera similar en cuanto a la extinción por cambio de contexto de un condicionamiento aversivo discriminativo (¡toma ya!).

De que las moscas Drosophila melanogaster, que necesitan una dieta variada, son más espabiladas que sus primas D. sechellia especialistas en comer una y sólo una fruta podrida. La necesidad de buscarte la vida hace que se desarrolle tu capacidad de aprendizaje.

(Como veis, este congreso nos ha proporcionado algunas respuestas adicionales a la pregunta de hace unos días).

El chino y el caballo

No, tranquilos, no os voy a aburrir con la historia que seguramente habréis leído más de una vez en alguno de esos e-mails en cadena.
Os aburriré con la mía propia.
Cuando el jueves pasado el volcán al que el gato de Natalia puso el nombre entró en erupción yo todavía no podía hacer valoraciones sobre sus efectos en mí (dejaremos de lado el caos aéreo europeo, ya habréis notado que para mí misma soy el ombligo del mundo). De acuerdo con mis tendencias innatas, me acordé de Murphy olvidando al chino y, en lugar de hacer como el último y decir "Ya veremos si esto es bueno o malo", me lancé a la desesperación. Me cancelaron el vuelo original del miércoles, y pensé: Malo. Pude cambiarlo para el jueves, y pensé: Bueno. Me cancelaron el vuelo del jueves y pensé: Imposible. Me descancelaron el vuelo del jueves (el miércoles a mediodía) y pensé: Yuju! Mi jefa se descolgó con que no quería quedarse atrapada en el continente (no es necesario decir por qué) y pensé: Horror. Su conferencia quedó huérfana, y con 3 de los 4 conferenciantes de la sesión de Cognición fuera de juego, era necesario rellenar su hueco.
Así que al final el volcán no solo no me impidió llegar al congreso, sino que me regaló mi primera conferencia invitada (ejem). Amén de una nueva receta de smoothies para los desayunos en el aeropuerto a las 5 de la mañana y con la nube de ceniza volcánica plácidamente viajando hacia Canadá.

sábado, 17 de abril de 2010

Volcanes y paellas

¿Y será posible que por culpa del Eyjafjallajökull (vaya usted a saber qué significará ese nombre) me vaya a quedar atrapada en esta isla sin poder volar al congreso que mis añorados ex-jefes llevan meses organizando?
No sólo eso, ¿será posible que el tráfico aéreo no se normalice en las próximas dos semanas, y tenga que celebrar mi 30 cumpleaños en esta isla?
Y ni siquiera sólo eso: al parecer, la última vez que las cenizas de un volcán islandés llegaron a Europa, estalló la revolución francesa.

Imposible creer que existen volcanes escupiendo lava (como dice una amiga en el feisbuc, el mundo se queja) hoy en el jardín del Edén, enseñando cómo hacer una auténtica paella valenciana a un gaditano y un japonés, ni una sóla nube en un cielo azulísimo, temperaturas veraniegas (para estas latitudes) y cervecita y olivas incluidas. (Casi imposible imaginar que en Valencia está lloviendo y hay un grado menos que aquí.)

Qué extraño es el mundo, casi todo el tiempo.

viernes, 16 de abril de 2010

Apocalítico

Lo que hace no tener tele, y lo que hace haber perdido un poco el norte desde que estoy por el ídem: observo todos los pifostios que ocurren a mi alrededor desde la ventanita de mi portátil cuando leo el periódico brevemente mientras desayuno como si no fueran conmigo.

Pero sigo siendo consciente de que hay algo que va terriblemente mal en el mundo: está lleno de curaspederastas (no os vayais a pensar, no es que les gusten los niños porque sean unos depravados hijosdeputababilónica, es que son gays infiltrados), de falangespañola poniendo querellas a juecesestrella, de belenesestebanes y de aberraciones de la naturaleza en general.

Me entero, además de porque se ha estampado un avión con media cúpula político-militar polaca dentro, por mi compañero de dicha nacionalidad, de cómo se cargaron en el a 40 a 22.000 compatriotas suyos con el clásico tiro en la nuca, así, con diplomacia soviética. (Ya me había comentado antes algunas cosas más prosaicas sobre la vida en su país hace no tanto tiempo, como las cartillas de racionamiento: medio kilo de azúcar o medio litro de vodka al mes, un par de zapatos cada seis meses y colas para conseguir plátanos, bien de lujo.)
Y ahora que polacos y rusos quieren hacer las paces, porque evidentemente durante el comunismo el asunto estaba bien escondido, cualquiera diría que la mala sombra estalinista salió en forma de niebla y a tomar por saco los primeros. Claro que una cosa así es fácil que se salga de madre, y ahora en un brote de orgullo nacionalhistérico al señor presidente de nombre impronunciable lo van a enterrar en Krakow junto a todos los reyes del pasado polaco. Mi compañero ya ha descolgado la bandera de su ventana.
(No ha faltado quien compare las fosas de Katyn con las del franquismo. Ya sabemos que por regla general, al final los cerdos y los hombres son imposibles de diferenciar).*

Pero es que, repito, cómo está el mundo. No sé cuantas señales más veremos antes de empezar a oir las trompetas: que si revienta un volcán que estaba callado desde hacía 200 años (¡ay, que me quedo encerrada en esta isla!), que si un meteorito gigantesco surca el cielo...
Yo de Dawkins me quedaría quietecita, no vaya a ser que la venida del anticristo esté más cerca de lo que pensamos y la vayamos a liar...
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*Vease Animal Farm, de George Orwell

martes, 6 de abril de 2010

BST (again)


De nuevo British Summer Time.
Por todas partes brotan florecillas, babosas y ranas: este año tengo cinco daffodils en mi jardín, como cinco cíclopes amarillos y un tanto pachuchos, y la otra noche el Hombre Feliz y yo nos dedicamos a ayudar a cruzar a los batracios por el carril bici (claro que luego pensamos que en realidad no les habíamos preguntado a qué lado querían ir).
Comienza el sexto trimestre en Cambridge. Todo quiere doler menos. Pero, como me dijo un amigo el otro día, no es más que por culpa del callo.

Dr Carmen y el Hombre Feliz se van de Formal Dinner con Darwin

miércoles, 17 de marzo de 2010

Del montón

Me tomo la licencia de tomar prestada (ahora el robo se llama así) una entrada de una compañera de fatigas, cuyos blogs (ambos, A y B) me permito recomendar.

Soy la que soy,
casualidad inconcebible
como todas las casualidades.

Otros antepasados
podrían haber sido los míos
y yo habría abandonado
otro nido,
o me habría arrastrado cubierta de escamas
de debajo de algún árbol.

En el vestuario de la naturaleza
hay muchos trajes.

Traje de araña, de gaviota, de ratón de monte.
Cada uno, como hecho a medida,
se lleva dócilmente
hasta que se hace tiras.

Yo tampoco he elegido,
pero no me quejo.

Pude haber sido alguien
mucho menos personal.
Parte de un banco de peces, de un hormiguero, de un enjambre,
partícula del paisaje sacudido por el viento.

Alguien mucho menos feliz
criado para un abrigo de pieles
o para una mesa navideña,
algo que se mueve bajo un cristal de microscopio.

Árbol clavado en la tierra,
al que se aproxima un incendio.
Hierba arrollada
por el correr de incomprensibles sucesos.
Un tipo de mala estrella
que para algunos brilla.

¿Y si despertara miedo en la gente,
o solo asco,
o sólo compasión?

¿Y si hubiera nacido no en la tribu debida
y se cerraran ante mí los caminos?

El destino hasta ahora ,
ha sido benévolo conmigo.

Pudo no haberme sido dado
recordar buenos momentos.
Se me pudo haber privado
de la tendencia a comparar.

Pude haber sido yo misma, pero sin que me sorprendiera,
lo que habría significado
ser alguien totalmente diferente.


Wisława Szymborska (Premio Nobel de Literatura 1996: tan del montón no será la buena mujer. Qué recomendable mantener el contacto firme con la tierra. Y qué reconfortante saber que somos un evento extraordinario, pese a nadar en un mar de sucesos igualmente extraordinarios, y que la verdadera maravilla está dentro de nosotros.)

jueves, 11 de marzo de 2010

Emotion

Emoción: Un sentimiento fuerte, como el amor o la ira, o sentimientos fuertes en general. Cambridge dictionary on line

Las
emociones son reacciones biorreguladoras que tienen como objetivo promover estados fisiológicos que aseguren la supervivencia y el bienestar, constituídas por patrones de respuesta neural que el cerebro produce cuando detecta la presencia de un estímulo emocionalmente competente (...) Sentimiento es la percepción de un estado emocional. Antonio Damasio


Las respuestas
emocionales tienen lugar cuando nos defendemos del peligro, interaccionamos con un compañero sexual, luchamos contra un enemigo o comemos algo sabroso (...) Promueven la supervivencia de los individuos y su especie. En contra de la creencia popular, los sentimientos conscientes no son necesarios para provocar respuestas emocionales, que, como los procesos cognitivos, implican mecanismos de procesado inconsciente. Joseph LeDoux

Cuando nos ocurre algo desagradable en la vida, no necesariamente debemos darnos a las drogas, como la señorita del cuadro de Degas*. Existen mecanismos psicológicos gracias a los cuales podemos regular nuestras emociones: la re-evaluación cognitiva del evento emocional, la recuperación activa de la experiencia emocional y la capacidad de alterar flexiblemente nuestro comportamiento de acuerdo con las nuevas condiciones que nos rodean. Es en este último proceso es en el que nos vamos a centrar.

Así empecé mi charlita en un congreso el pasado septiembre. Así voy a empezar mi charla del martes que viene, la primera vez que voy a hablar en público en Cambridge fuera del aislamiento de las habitaciones anejas a yellow walls. A estas alturas, soy una experta (ejem) en los mecanismos neurobiológicos que subyacen la regulación emocional. Ver para creer.

__________
*Qué raro, no lleva tutú...Pero de mi animadversión por las bailarinas degasianas hablaré otro día.

domingo, 7 de marzo de 2010

Netsuke

Los kimonos no tienen bolsillos, sino una especie de petaca que cuelga del cinturón. Los nestukes sirven para enganchar esta petaca, es decir, no son más que botones. Y sin embargo, cada uno es una obra maestra.
Es necesario aprender a encontrar estas minúsculas alegrías.

viernes, 5 de marzo de 2010

¿Por qué estamos en ciencia?

En la Universidad de Cambridge deberías encontrarte la respuesta a esta pregunta.
El Hombre Feliz, siempre ávido de conocimiento, hizo instalar una pizarra en yellow walls para que pudiese darle clase. Es un incansable lector de papers, y a pesar de todo lo que sabe ya, siempre se ve empequeñecido y se lamenta de que debe, es necesario, leer más.
Sin embargo, según el polaco, no tiene sentido empezar una carrera científica si en cierto punto no publicas un paper en Science o Nature (no es bastante con que los de tu colegio polaco contacten contigo porque quieran poner tu nombre en el panel de alumnos ilustres, eso no lo ve el mundo). Entonces ya puedes dejar este aburrimiento de lado e irte a, pongamos, pescar.
Para mi jefa, que no es demasiado expansiva, la ciencia (y más concretamente, el cortex orbitofrontal) parece su misión en la vida.

Pero, por supuesto, la respuesta ya estaba en casa: mi other half es más sensato (como siempre) y más sabio, me recuerda que de algo hay que vivir.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Estadísticas

Me duermo como una ceporra. Y mira que he cambiado la musiquita de la alarma para evitar el condicionamiento. Despierto con las pestañas entrelazadas, la boca pastosa y muerta de hambre, como siempre. Hasta que no me trago la tostada y el vaso de leche, me libero de los restos no digeridos del día anterior y me meto debajo del chorro de la ducha, no soy persona. Y debo padecer un pelín de OCD, porque como no cumpla como un reloj el ritual establecido, tampoco soy persona por el resto del día. Y dormirme me descuadra el ritual. Y abrir el periódico on-line y encontrarme con uno de esos estudios con que nos obsequia el instituto nacional de estadística de vez en cuando, aún más.

Cito: En el año 2008 se produjeron en España 386.324 defunciones (...) Ante el descenso de la mortalidad en accidentes de tráfico el suicidio se situó en 2008 como la primera causa externa de defunción, con 3.421 personas fallecidas, cifra similar a la de 2007. Por sexo, la mortalidad por suicidio fue mayoritariamente masculina (el 22,6% fueron mujeres).
Fuente, pincha aquí.

Reflexiono una vez más sobre la condición humana, lo cual es peligroso cuando vas en bicicleta oyendo la BBC RadioCambridgeshire, por mucho que los conductores de autobús ingleses aspiren algo menos a atropellarte que los españoles. Primero, parece que morimos poco. Somos 45 millones de españoles, pizca más o menos, y menos de un 1% se muere cada año. Principalmente de enfermedades cardiovasculares, aunque como ya comentamos anteriormente, nuestros corazones son unos campeones. Luego, el mundo moderno nos obliga, cada vez más, a quitarnos de en medio. Los japoneses, como nos llevan algunos años de adelanto, y como son budistas, sintoístas y lo que salga, según me ha explicado el Hombre Feliz, consideran el suicidio como una solución válida, y muchas veces como la única honorable. Aunque el hara kiri, o seppuku (que significan lo mismo, literalmente "cortar el vientre", solo que el primero es en chino y el segundo en japonés) ya no está de moda (quizá porque necesitas una habilidad especial para abrirte en canal de la manera precisa para que nada se desborde y caigas hacia delante graciosamente, habilidad que por razones obvias no se puede practicar, y porque necesitas además que un amigo cercano te corte la cabeza). Pienso en cómo abordar el tema en el blog.

Llego a casa, como siempre a rastras, y por casualidad me encuentro con este verso de un tal Aris Alexandru: Paciencia. Cuajará la lágrima, se convertirá en isla. Quiero saber más, gugleo, y me topo con un blog que lo cita, de un padre que perdió a su hijo de 21 años, precisamente en 2008, y para más casualidad, el día en que yo cumplía los 28. Me doy cuenta de que, mientras esa familia afrontaba una de las peores situaciones que nos puede deparar la vida, yo finiquitaba mi tesis doctoral y buscaba un lugar extranjero en el que exiliarme para crecer como científica o para demostrarme a mi misma hasta donde podía llegar, o porque se suponía que era la única salida. Ya no me acuerdo, las razones se me han ido resbalando, confundiendo, qué sé yo. Casi dos años después, el padre de aquel chaval, que tristemente debe ser un número en las estadísticas que he leído esta mañana, sigue escribiendo en el blog, todo ternura, entereza y vida. Admirable. Y yo me arrastro con mi bicicleta por Cambridge, con un contrato de investigadora en la segunda mejor universidad del mundo, como si la más grande de las desgracias pesara sobre mí, y sigo escribiendo en el blog, toda cinismo, desesperación y desengaño. Imperdonable.